Los New York Mets tienen un nuevo monarca del poder, y su nombre es Pete Alonso. En una noche que quedará grabada en la memoria de la afición de Queens, el «Polar Bear» no solo reescribió los libros de récords, sino que lo hizo con su característica y estruendosa autoridad.

La histórica jornada comenzó el martes por la noche, cuando Alonso conectó un jonrón de dos carreras contra el abridor de los Atlanta Braves, Spencer Strider. Este batazo, en la parte baja de la tercera entrada, extendió la ventaja de Nueva York a 5-1, pero su impacto fue mucho más allá del marcador.

Ese cuadrangular fue el jonrón número 253 de la carrera de Alonso, un batazo que lo catapultó más allá de la leyenda del equipo Darryl Strawberry para convertirse en el líder histórico de jonrones de los Mets. El logro fue celebrado con una atronadora ovación de pie por una multitud agradecida en el Citi Field, quienes sabían que estaban presenciando un momento verdaderamente especial en la historia de la franquicia.

El jonrón no solo marcó un hito personal, sino que también ayudó a impulsar una contundente victoria de los Mets por 13-5. Pero Alonso no había terminado su exhibición de poder para la noche.

En la sexta entrada, el «Polar Bear» volvió a hacer temblar las gradas. Un batazo solitario contra el relevista Austin Cox no solo amplió nuevamente la ventaja de Nueva York a 11-5, sino que también extendió su propio y flamante récord de la franquicia de los Mets a 254 jonrones.

Su segundo jonrón de la noche provocó un nuevo frenesí en el Citi Field, demostrando que Alonso no solo rompió un récord, sino que inmediatamente comenzó a construir una nueva y más alta marca.

Antes de esta memorable noche, el récord de la franquicia de los Mets estaba en manos de Darryl Strawberry, quien acumuló 252 jonrones en sus temporadas con el equipo. Si bien Strawberry totalizó 335 cuadrangulares en una ilustre carrera que también incluyó periodos con los Dodgers, Giants y Yankees, sus batazos con los Mets representaron un hito que se mantuvo firme durante décadas.

A sus 30 años, Alonso, quien recientemente volvió a firmar con los Mets en la temporada baja con un contrato de dos años y 54 millones de dólares, tendrá sin duda muchísimas oportunidades para seguir ampliando su récord de jonrones y cimentar aún más su legado en Flushing.

Desde su temporada de novato en 2019, donde lideró la Liga Nacional con 53 jonrones, Alonso ha sido uno de los bateadores de poder más consistentes y dominantes de todo el béisbol, superando la marca de los 34 cuadrangulares en cada temporada completa sin interrupción por la COVID-19.

Los jonrones del martes fueron el 27º y 28º de Alonso en la temporada, en su juego número 118, lo que lo pone en camino de superar la marca de los 30 jonrones una vez más, con 43 juegos restantes en el calendario de Nueva York. Los Mets necesitarán todo el poder de Alonso en su lucha por un puesto en los playoffs.

La victoria del martes rompió una racha de siete derrotas consecutivas y una racha de 11 derrotas en 12 juegos, un respiro muy necesario para el equipo. Con esta victoria, los Mets mejoraron a 64-55 y se encuentran en una posición clave:

  • Cinco juegos detrás de los Phillies, líderes de la División Este de la Liga Nacional.
  • Manteniendo el ritmo en la carrera por el comodín.
  • Con una ventaja de dos juegos sobre los Cincinnati Reds por el último boleto de playoffs en la Liga Nacional.

La noche de Pete Alonso fue, sin duda, un faro de esperanza y poder en un momento crucial para los Mets.